Las 15 armas (personales) más memorables de la ciencia ficción

No es arriesgado afirmar que la ciencia ficción nació al mismo tiempo que la carrera armamentista fantástica que brotó de las mentes de los padres del género, los Hugo Gernsback, los H.G. Wells, los E.E. “Doc” Smith que concibieron al science fiction entre fines del siglo XIX y principios del XX. John Clute y Peter Nichols, en su enciclopedia de la ciencia ficción, nos refieren a algunas de estas añejas obsesiones bélicas: en 1896 Jules Verne escribió sobre el fulgurator, un potente explosivo que combinaba un misil con un bumerán; el británico T. Mullett Ellis imaginó en 1895 cómo sería la guerra bacteriológica y en 1911, su paisano George Griffith trazó en la novela The Lord of Labour el panorama de una guerra peleada con “misiles atómicos y rayos desintegradores”. El descubrimiento de los rayos X y la radiactividad, tal como mencionan Clute y Nichols en su libro, disparó la imaginación de los autores de formas insospechadas. E.E. “Doc” Smith alucinó con rayos calóricos, de “infra-sonido”, ultravioleta y hasta de “inducción”. La locura por los rayos prodigiosos alcanzó su cénit con The War of the Wireless Waves (1923) de Percy F. Westerman, donde los ingleses pelean con “rayos ZZ” contra los “rayos Ultra-K” de los alemanes. Las décadas de los 30 y los 40 trajeron rayos de destrucción masiva que podían doblegar flotas estelares o acabar en segundos con planetas e incluso estrellas. De esta época son, también, dos armas emblemáticas del género: la pistola paralizadora y el blaster. No resulta ajeno pensar en Buck Rogers o Flash Gordon con su pistola en el costado, ¿cierto? Como es predecible, después de la Segunda Guerra Mundial, los artefactos de destrucción masiva perdieron su glamur. Las armas no desaparecieron, por supuesto. De hecho, solo tomaron formas más sofisticadas: armaduras mecánicas, ataques psiónicos, bombardeos cinéticos, prótesis biónicas, sustancias capaces de formar agujeros negros…

El siguiente listado no contempla armas de destrucción masiva: solo artefactos para el combate personal.


15  – Auto 9 (Robocop, 1987)

Una pistola automática sui generis de casquillos de 9 mm, cartucho de 50 balas y un rango de tiro de 60 proyectiles por minuto que Robocop usa con un software que le permite una puntería perfecta. Para el filme, los realizadores modificaron una Beretta M93R: el cañón es más largo, así como el mango.

14 – El Buen Samaritano (Mike Mignola’s Hellboy, 1993)

Básicamente un revólver de 4 balas, fabricadas artesanalmente por el propio Hellboy, las cuales pueden penetrar lo que sea. El material del mango tiene piezas de la cruz de Cristo. Lo cual es… raro.

13 – Noisy Cricket (Men in Black, 1997)

Esta minúscula pistola hizo reír a todo mundo cuando apareció en Men in Black, pero es en realidad un arma que dispara un orb de energía de alto poder destructivo. La caracteriza su fuerte culatazo: a un hombre adulto lo puede lanzar para atrás varios metros.

12 – Rifle de pulso M41A (Aliens, 1986)

La primera vez que vimos a los marines enfrentando Aliens pensamos: ahora sí se va a poner bueno. La verdad es que igual los xenomorfos les acabaron poniendo una madriza, pero no importa: el M41A es una proeza tecnológica fabricado en titanio y plástico, capaz de soltar 900 rounds por minuto. Y ese silbido cuando dispara: pura poesía.

11 – Mjolnir (Journey Into Mystery, 1962)

Un martillo forjado por los herreros enanos de Asgard con base en el metal “uru”, está inspirado en Mjöllnir, el martillo del dios nórdico del rayo, Thor, “capaz de destruir montañas” y que apareció en las literaturas escandinavas por ahí del siglo XIII. Mjöllnir significa “triturador”. El Mjolnir de Marvel es capaz de producir campos de fuerza y electromagnéticos, rayos de energía, absorber energía, detectar ilusiones, encontrar personas (en serio), controlar el clima, abrir portales interdimensionales y hasta viajes en el tiempo. Wtf.

10 – Cañón de plasma (Predator, 1986)

Los cazadores yautja –esos extraterrestres mejor conocidos en nuestro planeta como “depredadores”– combinan estos cañones de plasma con un sistema de camuflaje que los vuelve cuasi-invencibles. La mira láser sobre una presa es casi sinónimo de muerte instantánea.

9 -El ZF-1 (The Fifth Element, 1997)

En las palabras de su creador, Jean-Baptiste Emanuel Zorg, “es indetectable por rayos x, ideal para intervenciones rápidas y discretas”. Incluye cargador de titanio, cartucho de 3,000 balas, lanzacohetes, lanzaflechas con puntas explosivas o de gas venenoso, lanzaredes, lanzallamas y el Ice Cube System® (nitrógeno líquido en spray o algo así). Es un pequeño ejército en la palma de la mano.

8 – El Lawgiver (2000 AD, 1977)

El arma del juez Dredd es una maravilla del multitasking. En una pistola contiene todo lo que un repartidor de justicia necesita: proyectiles buscadores de calor, balas letales que rebotan, incendiarias, que performan blindaje y funcionan a manera de granadas. El gran chiste de las Lawgivers es que cada una está programada para reconocer solo las huellas digitales de su juez. ¡Como un smartphone!

7 – Disco de luz (Tron, 1982)

Conocido como ‘disco de identidad’, es la bitácóra de todo lo que hacen y aprenden los programas sometidos al Master Control Program. También es una potente y espectacular arma que funciona como un bumerán. A toda velocidad, puede matar a un rival de un tiro directo. También sirve como escudo. Y para tomar agua.

6 – El Needler (Halo, 2001)

El Needler probablemente no era tu arma de elección en aquellas noches glamorosas de Halo, pero debes reconocer que cuando le soltabas una carga completa de proyectiles cristalinos a un pobre diablo en la cara… PUM. El nombre correcto de esta arma Covenant es, ejem, “Type-33 Guided Munitions Launcher”, pero… Aguijoneador es suficiente.

5 – El rifle de asalto Lancer (Gears of War, 2006)

Ah, la sanguinolienta estética del rifle de asalto Lancer Mark 2 del COG. El Lancer es de esas armas de videojuegos que no quieres soltar nunca a pesar de tener más opciones: tiene buen alcance a distancias largas y excelente desempeño ante rivales cercanos. pero nada se comparaba con acercarse a un enemigo y rebanarlo con la bayoneta/sierra. MUY SATISFACTORIO.

4 – El Phaser (Star Trek, 1966)

El Phaser no es precisamente el arma más cool de la ciencia ficción, sobre todo comparándola contra otras muestras de esta lista. Sin embargo, rankea tan alto por la belleza de su diseño googie, y porque marca un antes y después en la creación de absolutamente todas las pistolas de rayos del género. En una nota nerd, el phaser es una delicada pieza de ingeniería que, a través de cristales superconductores, produce una partícula ficticia llamada “nadión”, el responsable del potente rayo que vaporiza materia orgánica.

3 – La Detective Special 2019 (Blade Runner, 1982)

El Santo Grial de los props del cine de ciencia ficción, el arma que emplea Rick Deckard es una combinación entre el armazón, cañón y gatillo doble de una Steyr Mannlicher .222 y la empuñadura y tambor de una .44 de Charter Arms. El original que empleó Harrison Ford en el filme de 1982 fue subastada en 2009 a un costo de entre 100 y 150 mil dólares. Quizá se trate de la pistola más cool en la historia del cine.

2 – El Proton Pack (Ghostbusters, 1984)

Un acelerador de partículas alimentado por una batería que dura hasta 5,000 años –un poco más que la de tu pedorro teléfono–, y que se sostiene a la manera de un back-pack y produce un rayo de protones que contienen momentáneamente a los espectros ectoplásmicos. ¡Es un arma legendaria de la cultura pop!

1 – El sable de luz (Star Wars, 1977)

La mitología de Star Wars va unida al sonido distintivo –el “hum hum”– del campo de energía que mantiene consistentemente al sable de luz. En palabras de Obi-Wan: “Un arma elegante para una era más civilizada”. En las manos de un Jedi entrenado en la Fuerza, es simplemente imparable. Es capaz de rebanar casi todo tipo de material, corta miembros como mantequilla, bloquea y desvía rayos disparados por blasters, puede emplearse a manera de cuchillo para despanzurrar taun-tauns y derretir blast doors. Es tan ubicuo y deseado que, en el ámbito de la cultura pop, solo existe otro artefacto que por igual amaríamos que existiera en la vida real.

Este post es un remake de un artículo que apareció en la revista Conozca Más en el año 2010.




¡El Hype está en Patreon!

Básicamente, es una donación mensual que dan los fans para que podamos seguir creando cosas como podcasts y videos. ¡Conviértete en Patreon hoy!

Comentarios

comments

Escribo libros.

You must be logged in to post a comment Login

%d bloggers like this: